No juzgar un libro por su portada fue un dicho muy popular y divulgado cuando se pretendía ahondar más allá de las apariencias de un determinado contenido sin caer en la trivialidad propia a la que siempre inducen los prejuicios.
En la era digital, donde el contenido es el verdadero emperador de la red, la vigencia del antiguo refrán permanece inalterable.

De tal forma elaborar, estructurar y publicar material interesante que capte la atención del lector y que a su vez resulte un aporte de valor es una tarea que conlleva creatividad, técnica, esfuerzo, mucha investigación y conocimiento certero del tema en cuestión.

Considero que escribir es una rama del arte que permite traspasar las barreras interpersonales para transformar en cierta medida a aquel otro que está leyendo. Empero, el verdadero elixir de esta tranformacion en ciernes es hacerlo de forma tal que el lector perciba, aunque fragmentariamente, un pequeño trozo de la esencia del escritor y con su contenido logre estimularse. En esta relación recíproca es tan beneficiado quien escribe como quien lee, estableciéndose así un canal directo entre el emisor y el receptor que se ve fuertemente potenciado gracias a la posibilidad de interacción que otorgan los medios digitales.

Es por ello que en EnvialoSimple elaboramos un decálogo de los aspectos más importantes a tener en cuenta la próxima vez que te encuentres frente a tu notebook con la expectativa de crear un texto para publicar en el blog de tu empresa o el personal.

1. Sentir amor y pasión por el tema a redactar

En muchas ocasiones se ha mencionado y se seguirá haciendo que sólo aquello que se realiza con verdadera pasión, empeño, entusiasmo y amor logra su merecida recompensa. Este principio aplica para quien ama actuar, programar, decorar, crear y por supuesto para quien desea incursionar en el fascinante mundo de la escritura.

Un texto realizado con amor se palpa abstractamente y se transmite en cada palabra elegida y en cada oración.

Esto no quiere decir que se deba escribir con incontables recursos literarios o utilizar términos grandilocuentes para aparentar intelectualidad, significa que sea el tema que sea tiene que apasionarte y gustarte tanto que no te canses de investigar, pensar e imaginar diferentes escenarios.

“El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta el modo imperativo.”
Jorge Luis Borges

2.  Expresar una idea o argumento de forma clara

El quid de la cuestión cuando se escribe un texto es darle al lector aquello que estaba buscando de la forma más clara y sencilla posible.

Cuando un tema sea muy complicado en su abordaje o explicación hay que utilizar metáforas, notas al pie de pagina, comparaciones o cualquier tipo de elemento que puedan ayudar a la comprensión cabal de la información otorgada. Incluso, si es necesario, se puede realizar material o posts complementarios con conceptos básicos y datos de interés para quienes recién se estén adentrando en la temática.

“Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.”
Ernesto Sábato

3. Aportar fuentes veraces de información y datos concretos

Este punto es muy importante, sobre todo si se publica material de índole concreto como datos duros y estadísticas. Si se menciona aunque tangencialmente una encuesta o sondeo siempre hay que citar al organismo que la llevó a cabo.

A su vez colocar autores que piensen en consonancia con la idea central del texto o bien que aporten más información interesante siempre es una excelente manera de darle fuerza y riqueza a un discurso escrito.

“La literatura es siempre una expedición a la verdad.”
Franz Kafka

4. Pensar en multimedia

Sírvase de todos los recursos que otorga la tecnología para condimentar cada artículo con múltiples medios de expresión como audios, vídeos, fotografías, cuadros sinópticos, esquemas o gráficos.

Linkear entre los diferentes posteos ya publicados de la misma temática también es un punto que hay que tener en cuenta para ampliar la información.

Colocar botones sociales para que la audiencia pueda comentar y difundir. En estrecha relación con el punto anterior hay que facilitar al lector la manera de interaccionar con los contenidos. Para ello hay que colocar botones con llamados a la acción visibles que permitan y favorezcan la participación.

“Si el contenido es el rey, la conversación es la reina.”
John Munsell

5. Leer mucho para redactar cada día mejor

La capacidad de vocabulario, la estructura de un texto, el énfasis en una idea, la pausa necesaria o la sorpresa exacta son capacidades que si bien pueden enseñarse en un ámbito académico, sólo se lograrán incorporar con mucha lectura previa sobre el tema que se desea escribir.

Es por ello que por cada página que uno escriba son necesarias cientas de carillas leídas y decenas de horas de análisis y elaboración.

“Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído.”
Jorge Luis Borges

6. Enriquecer el texto utilizando la imaginación

En la actualidad cualquier persona con acceso a Internet tiene la posibilidad de expresarse y mostrar al mundo entero lo que piensa y siente. En cada búsqueda que un usuario específico realice, encontrará miles y miles de sitios con información. Pero esto no quiere decir que toda esa información sea relevante y esté bien hecha.

Para lograr notas que destaquen y aporten valor al lector siempre hay que encontrar la brecha creativa e innovadora. De esa forma se diferenciará el contenido elaborado del hecho por compromiso, y se ganará un nuevo lector que estará expectante de nuevas publicaciones.

Cuando se habla de imaginación se hace referencia a la manera de contar algo determinado. Un ejemplo es añadir una dosis de humor a un texto muy estructurado para descontracturar o contar en primera persona un suceso para generar identificación.

Se puede mixturar géneros para romper con la hegemonía narrativa y cautivar al lector. Por ejemplo, si se está dando a conocer la información sobre un nuevo gadget tecnológico se pueden crear diálogos imaginarios entre los usuarios o los creadores del mismo, o contar la hipotética y fabulada historia de cómo se llevó adelante el producto.

“Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras.
Truman Capote

7. Tener en cuenta a tus lectores y público objetivo

Como ya se dijo anteriormente, una de las grandes ventajas de escribir en medios digitales es el aporte y participación de la audiencia. Los lectores realizan un feedback que para un escritor es primordial porque en cada comentario puede detectar sus puntos fuertes pero, más importante aún, sus debilidades.

Es cierto que es imposible complacer a todo el mundo y siempre habrá quien critique u opine negativamente sobre algún aspecto del texto. La importancia aquí radica en discriminar los comentarios ofensivos de aquellos que realizan una crítica constructiva o que sugieran ampliar con mayor detalle un tema. Con estos últimos es recomendable mantener un diálogo fluido, no sólo contestándoles sino también escribir pensando en ellos.

“Las empresas que entienden el Social Media son las que dicen con su mensaje: te veo, te escucho y me importas.”
Trey Pennington

8. Argumentar cada postura expuesta en el texto

Las opiniones personales y las experiencias de negocios son muy valiosas para los lectores, pero la producción escrita debe poseer además argumentos sólidos que den soporte y justificación a las palabras e ideas manifestadas a lo largo del escrito.

Para conseguirlo se pueden emplear diferentes tipos de argumentos, como los son:

– Argumentación racional: Se utiliza cuando se apela a ideas o conocimientos aceptados por la sociedad en su totalidad.
– Argumentación por ejemplificación: Aportar ejemplos concretos que den fuerza y credibilidad al mensaje.
– Argumentación de hecho: Se refiere a aquel recuerdo por el cual se introducen estudios científicos probados para enfatizar una idea.
– Argumentación por los sentimientos: Aquí se despliegan todas las tácticas persuasivas para generar en el lector emociones como amor, aceptación, indignación, etc.
– Argumentación por autoridad: Citar a personalidades célebres, científicos, filósofos o personas prestigiosas en la temática tratada es una forma de avalar las opiniones personales y argumentar un punto de vista.

“Mejor que levantar la voz, reforzar el argumento.”
George Herbert

9.  Crear contenido original

Aunque la práctica de duplicar contenido ya está casi fuera de carrera, aún existen muchas personas que en su afán de generar contenido en la menor cantidad de tiempo posible andan sacando un párrafo de un lado, una idea de otro y luego arman un artículo en menos de media hora y comienzan a publicitarlo en Twitter, LinkedIn o Facebook con títulos rimbombantes y bajadas prometedoras.

Posiblemente este tipo de notas no sean detectadas por los filtros de contenido duplicado porque ha sido alterado el orden de las oraciones o cambiadas las palabras, pero de ninguna forma conseguirá el feedback que sólo se obtiene cuando el lector siente que un texto está escrito con ansias de aportar valor al ser humano que está detrás de una PC y no por una táctica SEO.

“El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar.”
François René Chateaubriand

10. No convertirse en su propio juez y enemigo

El nobel de literatura y excelentísimo escritor Gabriel García Márquez dijo en una ocasión que le costaba esfuerzo releer sus libros por miedo a lo que encontraría.

Si una mente destacada como el padre del nuevo periodismo sentía inseguridad es completamente comprensible que un escritor que apenas está comenzando su oficio tenga mil y un titubeos. Es por eso que sin importar lo que digan hay que persistir en el camino de redactar contenido de calidad que en mayor o menor tiempo traerá beneficios y lectores agradecidos.

“Escribir es un oficio que se aprende escribiendo.”
Simone de Beauvoir