El gran maestro de la literatura J. L. Borges sostenía que para cultivar el arte de escribir y narrar hechos, novelas o descripciones hacía falta una innumerable cantidad de horas y libros leídos. Vivir en primera persona ese maravilloso mundo en donde se rompen las barreras de la realidad y nos permite explorar otros mundos, nuevas sensaciones e imaginar cada letra, palabra y párrafo vertida en el texto. La lectura es imprescindible para poder impregnar de palabras una página de Word vacía, y llenarla de ideas, metáforas, situaciones, diálogos y formas

Ahora bien, con la irrupción de Internet, las páginas especializadas, los blogs, ebooks, audiolibros y los medios de comunicación digital , los hábitos de lectura han cambiado un poco. El lector prima el contenido inmediato y fácil de digerir porque puede absorberlo desde un ómnibus o mientras hace un break en la oficina o el estudio. Se satisface con datos concretos y la información justo a lo que estaba buscando. En este marco aparece el marketing de contenidos para brillar en todo su esplendor, y cubrir esa necesidad de los navegantes de otorgarle contenido de valor justo cuando lo está buscando, y de la manera más gráfica, concisa y certera posible.

El marketing de contenidos, debe su éxito precisamente al hecho que otorga al lector información valiosa. Y en ese juego cómplice entre lectores y marcas, ambos saben las reglas y las exponen de forma tal que cada parte se vea beneficiada. Las marcas obtienen prestigio, posibilidad de futuras ventas y fidelizacion de clientes. A su vez los lectores se embriagan de conocimiento útil y de fuentes expertas. Aquí es donde radica el principal valor de realizar marketing de contenido efectivo, y es el punto de inflexión que las empresas o emprendedores deben considerar para aumentar su reputación de marca, tráfico web y futuros leads. 

Ahora bien, existe una premisa un tanto errónea que aboga que no toda persona puede sentarse a escribir tranquilamente en su laptop las ideas que se le vienen a la mente o pueden expresar en palabras todos los conocimientos que posea. La habilidad de escribir es un hábito que solo se consigue con esfuerzo y práctica. Es decir, todos nosotros, absolutamente todos podemos escribir de manera atractiva y útil para nuestra audiencia. Para ello, como decía Borges, lo importante primero es leer mucho acerca del tema que se quiera redactar y luego comenzar a dejar volar la imaginación, las palabras y escribir sin miedo ni prejuicios. Luego vendrá el momento de enmendar, corregir, embellecer y darle una imagen más pulida a nuestros textos. 

Te contamos las 5 maneras más efectivas de crear textos bonitos y atractivos a tus visitantes. 

1. Conviértete en experto en tu materia.  

No temas ahondar más y más en las profundidades del tema que quieras escribir en tu blog o redes sociales. El conocimiento hace al maestro, y tus lectores estarán agradecidos de tu material cargado de información relevante y pertinente. 

2. Mantén una estructura en tu texto 

Así como estudiamos en la escuela, un relato escrito debe tener un comienzo fuerte donde expongamos la idea más importante sobre la que hablaremos, un nudo en donde podremos explicar y florear nuestro escrito con fundamentos y argumentos que avalen las hipótesis iniciales, y luego un desenlace en donde cerraremos el texto concluyendo brevemente sobre lo expresado.  Esta estructura básica es aplicable tanto para narraciones en primera persona donde se cuenta un caso de éxito empresarial, o en tercera persona en donde relatamos una noticia, una actualización de nuestros productos o servicios. 

3. Haz que tus títulos sean inolvidables 

El título es como un lindo vestido o un traje elegante, no es lo verdaderamente importante pero es lo primero que destaca y llama la atención. Miles de publicaciones bien escritas y con aportes interesantes pasan desapercibidas por cargar con un título aburrido o poco llamativo. Para realizar una titulación increíble primero debes pasar tu propio filtro. Es decir, piensa si harías clic en una nota como la has encabezado. Si la respuesta es afirmativa entonces sigue adelante, pero si por el contrario tu título no te termina de convencer sigue buscando y probando palabras hasta encontrar una que sea cautivante. Puedes apelar al uso de metáforas, canciones, enumeraciones y todo tipo de recurso literario que incite a seguir leyendo.  

4. Utiliza un lenguaje acorde a tu audiencia 

El pulso de tu público es vital para redactar material que les guste realmente y deseen seguir leyendo todas las publicaciones. Es por ello que antes que nada debes conocer tu audiencia, sus gustos e intereses, y luego escribirles en el tono que ellos están acostumbrados a leer. 

5. Brinda contenido de valor  

Este punto es de una importancia única ya que logrará que puedas destacar tu contenido de marca del resto de las miles y miles de publicaciones que se encuentran en Internet. Hoy en día la red se encuentra saturada de páginas con textos de temáticas similares a la de tu marca, es por ello que lo que permitirá que resaltes es el valor agregado que puedas darle a tus notas. Gráficos, infografías, entrevistas a expertos, historias de éxito o estadísticas son algunas de los recursos que los lectores más agradecen y comparten.