A la hora de realizar email marketing, intentar no caer en SPAM es uno de nuestros principales objetivos. Lo cierto es que existen algunas técnicas para no terminar como correo no deseado en esa bandeja que tanto nos molesta que se llene y en la que no queremos caer.

Aquí te contamos algunas prácticas de buen uso del correo electrónico para que tus emails lleguen a las bandejas de entrada de tus suscriptores.

Convence a tus clientes

Una parte clave a la hora de no caer en spam es conseguir la conformidad de tus suscriptores, ya sea formal o tácita. Esto permitirá que tus correos sean esperados, y no que sean indicados por ellos como no deseados. En este sentido, Outlook, Gmail o Yahoo aprenden de las correcciones de los usuarios y van adaptando automáticamente su clasificación en base a ellas.

Puedes obtener los emails de tus futuros suscriptores mediante formularios de suscripción, generando contenidos gratuitos para enviárselos por correo electrónico o creando eventos con terceros. Todo esto permitirá que puedas generar una base de datos confiable.

Otro factor muy importante es que permitas que tus clientes puedan cancelar la suscripción de manera clara, sencilla y rápida, evitando enviar correos electrónicos solicitando la eliminación de la lista de distribución. ¡Nunca saques la opción de “desuscribirse”!

Autentica tu dominio

La autenticación del dominio es una importante señal que consideran los proveedores de correo electrónico como Gmail, Yahoo, o Hotmail, para reconocer al remitente y luchar contra el spam y las acciones fraudulentas como el phishing.

La autenticación te permite no sólo asegurar la identidad de tu dominio, sino que además brindarás una mejor experiencia a tus suscriptores, aumentando la posibilidad que lean tus mensajes. Si utilizas EnvíaloSimple, la herramienta líder de email marketing, podrás hacerlo muy fácilmente con este paso a paso.

¡Cuidado con el asunto!

Muchos filtros antispam calculan la probabilidad automática de que el correo que reciba sea o no sea spam en función de las palabras que contenga el asunto o subject. A esta cifra se le llama “spamicidad” y cuando supera un umbral, se puede clasificar de manera segura como no deseado

Además, es recomendable que evites usar mayúsculas y utilizar palabras como “gratis” en tus correos electrónicos. De todas maneras, antes de confirmar tus envíos, utiliza la herramienta “Calificador de Spam” de EnvíaloSimple, y realiza las mismas verificaciones del contenido de tu newsletter que los filtros anti spam ejecutarán.

¡No armes tus listas buscando emails en la web!

Este es un riesgo que debes evitar. Siempre serán más confiables y darán más resultados las listas que puedas obtener de clientes o usuarios que han decidido suscribirse a tu lista de email marketing. Evita comprar listas de correos electrónicos y, si lo haces, investiga muy bien la fuente de la que provienen. 

¿Por qué? Porque existen listas con emails ficticios en sitios como foros o diferentes páginas web que hacen que quien que los utilice, sea señalado como infractor. Los grupos que administran las «black list» tienen identificados ciertos mails que, quien los utiliza, es sin duda un spammer.  Conoce todos los secretos de las trampas del spam aquí.

Tómate el tiempo de depurar tus listas

En primer lugar, revisa que todas las direcciones de correo electrónico estén bien redactadas. Evita caer en errores de tipeo como @hotmial o @yaho. Además, recuerda que las direcciones de email no son eternas. Los empleados dejan sus trabajos y las empresas suelen borran sus direcciones. Los dominios desaparecen.  Los usuarios dejan de utilizar sus cuentas, que pasan a estar inactivas.

Para dar un ejemplo, Gmail o Outlook.com marcan de esta manera las cuentas luego de 270 días de inactividad. Finalizado ese lapso, los mails volverán con un rebote duro, que es una indicación de inexistencia de la casilla electrónica. Por lo tanto, es altamente recomendable que periódicamente elimines los destinatarios que reciben hard bounce (rebote duro) consecutivos.  

Mantén una buena reputación

Relacionado al spam, se encuentra el concepto «reputación». Cuanto mayor sea tu reputación, mayor probabilidades tendrás de asegurar la recepción de tus campañas. Si tus destinatarios marcan masivamente tu mail como spam, tendrás un alto % de denuncias, y eso podría afectar la afectar a tu dominio

Por lo tanto, evita enviar emails masivos a personas que no tengan interés alguno en esa información, o bien que lo puedan tomar como algo molesto.

¡Revisa tu redacción!

Algunas breves recomendaciones para evitar los filtros de spam por tu contenido son:

  • Evita utilizar un estilo demasiado comercial.
  • Evita las expresiones y palabras como “FREE”, “GRATIS“, “COMPRE AHORA” o “DESCUENTOS“.
  • Evita el uso excesivo de signos de admiración (!!!!) o símbolos como ($$$).
  • Evita la frase “haga click aquí ”.
  • Evita repetir frases e instrucciones poco claras.

Por último ¡No hagas SPAM!

Aquí aplica el dicho “no hagas lo que no te gusta que te hagan a tí”. No abuses de las campañas de email marketing agobiando a tus suscriptores. Recuerda que se han apuntado a que les envíes tu contenido, no a que les llenes la bandeja de entrada.

Por otro lado, no envíes emails masivamente a personas que no lo han pedido. Esto, sin dudas, no aumentará tus ventas. Por el contrario, dañará tu imagen y tarde o temprano hará que termines en la bandeja de no deseados.